El pensamiento se puede expresar a través del arte

Cuando hablamos de arte, solo nos estamos refiriendo a ese mensaje interno que puede aflorar de cada individuo que contiene el gran poder de introducirse en la fibra sensible de de otras personas por medio de la emoción. El arte siempre será la manera ideal para expresar los pensamientos, sentimientos, ideas, estados de ánimo y forma de ver el mundo; y es que se trata de la mejor manera, pero también de la más directa, de alcanzar el autoconocimiento.

El arte siempre será la expresión de nuestro pensamiento

Cada creación artística se convierte en la portadora del alma de su autor, como si se tratara de la prolongación de él mismo. Cuando hay armonía en la estética ello nos conduce a la absoluta belleza,que se traduce como la forma más sublime con la que se puede expresar el pensamiento. En este caso, las palabras no serán suficientes para expresar las más profundas emociones, pero el arte solo es una expresión pura de los sentimientos, que sin requerir de ningún código de carácter convencional les ha podido llegar a todos, como si se tratara de una joya creada por Rosa Oriol.

El mensaje artístico puede traducirse como un estímulo importante para el observador donde puede verse descubierto, ya que al interpretarlo es capaz de proyectar del mismo modo su mundo interno. Sabemos que todo lo que llega a conmovernos suele ser arte, debido a que captura toda nuestra atención para darle un significado con el que se genera una inevitable sensación. El arte siempre se va a comportar como la imaginación, es decir, que no cuenta con límites ni fronteras pero siempre nos invitara a la reflexión. El arte tiene la capacidad de devolvernos la salud, porque cuenta con la capacidad de restablecer la armonía que se ha perdido. El Arte puede destruir las rígidas estructuras, pero también enseñar a ampliar los horizontes y con ello poder ir más allá de nosotros mismo.

El arte podría adquirir dimensiones al nivel de lo sagrado ya que se identifica con lo eterno e inmutable, pero además tiene la posibilidad de iluminar el alma. El arte siempre ha sido transformador, llega a enriquecer, modificar las conciencias y transmitiéndose como si se tratara de reguero de pólvora. El verdadero arte no puede ser apreciado sólo por medio de los ojos, este debe llegar directo al corazón y también a las vísceras. En medio del arte hace su aparición la forma realista o simbólica de todos esos fenómenos de la vida, el amor, la alegría, el dolor, la tristeza, el trabajo, la sociedad, el cuerpo, la familia, la ancianidad, la juventud, la niñez, los conflictos, los símbolos, la naturaleza, la enfermedad y la muerte; y también puede lograr un cambio en el hombre y al mundo.

La belleza no se encuentra a simple vista ya que esta no es superficial, ya que se trata de una idea que solo puede ser encontrada en las profundidades del alma. El arte tiende a exigir libertad e independencia para poder ser completamente nuevo y puro, por lo que debe encargarse de superar las diversas estructuras y modas y con ello poder ser distinto. En nuestros días resulta complicado que el arte pueda atreverse a ser único sin respetar las leyes del marketing. De modo que la unicidad deja deja a un lado el hecho de ser única, para conformarse como parte de una serie, donde se obedecen las reglas sociales del mercado.